martes, 21 de septiembre de 2010
Biografía apócrifa de "Jovita Mussoattore" "el encuadernador de tarariras"
sábado, 11 de septiembre de 2010
Biografía apócrifa de Marotte de Graña, el primer derviche a contrapedal.
Personaje paranormal que supo hacer las delicias del pueblo Orgoroso, aplaudiendo chapistas bipolares y sopleteando las manivelas de los churreros en repecho. Se lo invocaba con canciones de Nito Mestre quemando ramas de higueras. Se hizo famoso en una aparición en una carrera de comadrejas vejigudas en Pirarajá norte. Su segunda aparición fue en la tribuna de Feliz Domingo del 89 disfrazado de tartamudo a la tela.
Solía decirse que incorporaba en centrocampistas del club “Con Los mismos colores” de Artigas, por lo que varios jugadores se afeitaban la rabadilla y masticaban tortillas de sorete antes de salir al campo de juego. Para liberarse del espíritu, luego de los partidos, los jugadores zangoloteaban la mayonesa en la terraza del Chueco Perdomo.
En Bolivia, se dice que un espíritu similar incorpora en los practicantes de Taekwondo boliviano, logrando prodigios en la dilatación del ojete.
Jorgito Armentano lo invocó sobre una hamaca paraguaya y le saltó la verruga bífida en las tetillas. De aquí en adelante, Jorgito tejió una musculosa de pelotilla con el rostro de Marote de Graña, que exhibía todos los 18 de julio en el Salserito. La vida licenciosa de Armentano, se vio truncada una madrugada que se atragantó con una pamplona de polenta y la invocación a Marotte no surtió efecto y hubo que practicarle un papanicolao a espumadera y soplete. Cuando se pensó que la vida de Jorgito se perdía fue auxiliado por un chino arrancado verde.
Se manifestó en las paletas de Dani Umpi en el festival del velcro en Sierra tuvieja y lo fotografiaron con una polaroid de mondongo
Se transformó en pandorga de cuero y fue remontado en las olimpíadas de Guichón city lo que le valió varias composiciones aero-bucólicas para acordeón diesel y cucurucho de telgopor. Las más rescatables son: En la verruga no vale; a contrapelo y con boligoma; te lo endoso en el campito; colgado en la horquetita y vos dale hasta que tranque.
Fue figurita repetida en el álbum Flora y Fauna de San Petesburgo y consta en los archivos del gremio de queseros menonitas de colonia garchental como símbolo patrio y pájaro nacional y aún se lo puede ver en la escarapela de bolsa de la comisaría.
Sus últimos registros están en braile paraguayo y el traductor habla de suspicacias en el patio y latones con bragueta, aparentemente tomó posesión de Leonardo Garet y fue avistado en piedra sola en la bienal del servicio 222. Se rumorea una próxima manifestación en la cocina de pintos Saldaña que ganó la medalla de cuero por simpatía del jurado integrado por armanda berengel y las mellizas de goma marta peralta y mirta buznelli.
domingo, 13 de junio de 2010
Nicomedes Bobote, el Coso Florido
Este personaje, pertenece al folklore sionista de paraje La hemorroides. Las crónicas aseguran que fue parido por Pristina Mormosa –china inversamente proporcional de carnes y cerebro- que danzaba el ritual de Leo Dan en pelotas para asegurar la fertilidad de los biscos tetones de la segunda quincena de abril. El parto imprevisto hizo que la paisanada agarrara al pequeño Nicomedes como mascota de boliche itinerante y que el Coso jamás conociese la madre que lo parió.
Criado con estofado de sopapo y refregada de hombre, el niño creció mañero y vicioso. A los 7 años desmorrugaba alpargatas para pitar escondido y tañir el ukele congoleño, cuyas notas tristes embriagaba la paisanada en efluvios de sorete cuadrero y nostalgias por las nalgas peludas del joven músico. El Gaucho Florido, cazador de talentos montaraces y rellenador de boquetes pajueranos lo impulsó al estrellato en la bienal de semiótica de la canción en Puntas del Choto, donde Bobote interpretó: “La hondonada en que perdí el virgo”, “Excitado por Camilo Sexto”, “Entre palanganas y retrucos”, “Tus huevos contra mis paletas”, acompañado por un coro de bobos tartamudos que le valió el mote Bobote. Estas son algunas de las canciones con que saltó a la fama. Las contrataciones onerosas, los banquetes de boñuelos de ceso regados con caña con pólvora hicieron estragos en la rabadilla del Coso. La continua comezón lo tenía loco y sordo, así que se hizo vencer por El Negro Aruera, que le rascó de la rabadilla a la nuca con una verga legüera. Culpa de esta terapia dejó de crecerle pelo en la nuca. La belleza jovial abandonaba a Nicomedes, y se parecía cada vez más a un Coso; sin resignarse se tatuó una cara en la nuca con la intención de hacerse reversible, pero no jodió a nadie con la bragueta para atrás. Los aldeanos lo reconocieron una tarde en que salía del Multiforro caminando de rambuyé, y le endilgaron:
¡Ahora te haces el Coso, andá afinando la gola, que esta noche tenés concierto de tripa hasta que hagas gárgaras!!!