martes, 21 de septiembre de 2010

Biografía apócrifa de "Jovita Mussoattore" "el encuadernador de tarariras"



Hacia principios de siglo, en Masoller, surge de la escupidera de un viejo tragaleche, auxiliado por la acción del parásito Bermudez, un as de las flagelaciones escrotales. Se autodescubrió en un mega festival de monólogos para papagayos cuáqueros alzándose con el galardón "Chalana pinchada" por tocar el acordeón y zapatear en la laguna privada del Turco Barboza (famoso curador de sapos abotonados), demostrando gallardía armonizó con las tarariras que le garroneaban los peroneses; terminó entre los pajonales y para disimular el ardor bailaba "Cheek to cheek". Fue ventrículo de quilombo, representó "El Molina rash" chupando caña y acariciando un ticholo, inmortalizado con canciones como "El chacal en cancanes". Aprovechó para traficar licor de beso negro y compota de soretes enlatados pero llegando a pueblo Celeste lo desterraron por pajero. Fue entonces que se hizo partener de la nutria Ramírez, un osado que escandalizó al "Fialho indomable" con su obra antropológica bilingüe "Sex, drugs y tu vieja en 4", traducido al PVC de Rivera como "Os sinsabores do quattro quesos", llegó a verse en las cantinas del Chuy como "Joelho: el hemorroico de barrio Embratel" y se estrenó en la capital, un bar del Cordón la conoció como sainete existencialista: "El sorete aplazado".
El movimiento opus-aldeano juró venganza y le piquetearon el baño durante una noche al groto de "Joelho, a ver si te cagás en ésta!!"; el hemorroico respondía con amor, como protesta pacífica ofrecía ramos de sus pelos del culo con el spotting "A recherche de la libertté del orto".
Luego de esta experiencia alucinatoria se retiró a las grutas de pueblo La morcilla a contemplar el goyete e intentó bifurcarse con una studebaker ladiada.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Biografía apócrifa de Marotte de Graña, el primer derviche a contrapedal.

Personaje paranormal que supo hacer las delicias del pueblo Orgoroso, aplaudiendo chapistas bipolares y sopleteando las manivelas de los churreros en repecho. Se lo invocaba con canciones de Nito Mestre quemando ramas de higueras. Se hizo famoso en una aparición en una carrera de comadrejas vejigudas en Pirarajá norte. Su segunda aparición fue en la tribuna de Feliz Domingo del 89 disfrazado de tartamudo a la tela.

Solía decirse que incorporaba en centrocampistas del club “Con Los mismos colores” de Artigas, por lo que varios jugadores se afeitaban la rabadilla y masticaban tortillas de sorete antes de salir al campo de juego. Para liberarse del espíritu, luego de los partidos, los jugadores zangoloteaban la mayonesa en la terraza del Chueco Perdomo.

En Bolivia, se dice que un espíritu similar incorpora en los practicantes de Taekwondo boliviano, logrando prodigios en la dilatación del ojete.

Jorgito Armentano lo invocó sobre una hamaca paraguaya y le saltó la verruga bífida en las tetillas. De aquí en adelante, Jorgito tejió una musculosa de pelotilla con el rostro de Marote de Graña, que exhibía todos los 18 de julio en el Salserito. La vida licenciosa de Armentano, se vio truncada una madrugada que se atragantó con una pamplona de polenta y la invocación a Marotte no surtió efecto y hubo que practicarle un papanicolao a espumadera y soplete. Cuando se pensó que la vida de Jorgito se perdía fue auxiliado por un chino arrancado verde.

Se manifestó en las paletas de Dani Umpi en el festival del velcro en Sierra tuvieja y lo fotografiaron con una polaroid de mondongo

Se transformó en pandorga de cuero y fue remontado en las olimpíadas de Guichón city lo que le valió varias composiciones aero-bucólicas para acordeón diesel y cucurucho de telgopor. Las más rescatables son: En la verruga no vale; a contrapelo y con boligoma; te lo endoso en el campito; colgado en la horquetita y vos dale hasta que tranque.

Fue figurita repetida en el álbum Flora y Fauna de San Petesburgo y consta en los archivos del gremio de queseros menonitas de colonia garchental como símbolo patrio y pájaro nacional y aún se lo puede ver en la escarapela de bolsa de la comisaría.

Sus últimos registros están en braile paraguayo y el traductor habla de suspicacias en el patio y latones con bragueta, aparentemente tomó posesión de Leonardo Garet y fue avistado en piedra sola en la bienal del servicio 222. Se rumorea una próxima manifestación en la cocina de pintos Saldaña que ganó la medalla de cuero por simpatía del jurado integrado por armanda berengel y las mellizas de goma marta peralta y mirta buznelli.

domingo, 13 de junio de 2010

Nicomedes Bobote, el Coso Florido

Este personaje, pertenece al folklore sionista de paraje La hemorroides. Las crónicas aseguran que fue parido por Pristina Mormosa –china inversamente proporcional de carnes y cerebro- que danzaba el ritual de Leo Dan en pelotas para asegurar la fertilidad de los biscos tetones de la segunda quincena de abril. El parto imprevisto hizo que la paisanada agarrara al pequeño Nicomedes como mascota de boliche itinerante y que el Coso jamás conociese la madre que lo parió.

Criado con estofado de sopapo y refregada de hombre, el niño creció mañero y vicioso. A los 7 años desmorrugaba alpargatas para pitar escondido y tañir el ukele congoleño, cuyas notas tristes embriagaba la paisanada en efluvios de sorete cuadrero y nostalgias por las nalgas peludas del joven músico. El Gaucho Florido, cazador de talentos montaraces y rellenador de boquetes pajueranos lo impulsó al estrellato en la bienal de semiótica de la canción en Puntas del Choto, donde Bobote interpretó: “La hondonada en que perdí el virgo”, “Excitado por Camilo Sexto”, “Entre palanganas y retrucos”, “Tus huevos contra mis paletas”, acompañado por un coro de bobos tartamudos que le valió el mote Bobote. Estas son algunas de las canciones con que saltó a la fama. Las contrataciones onerosas, los banquetes de boñuelos de ceso regados con caña con pólvora hicieron estragos en la rabadilla del Coso. La continua comezón lo tenía loco y sordo, así que se hizo vencer por El Negro Aruera, que le rascó de la rabadilla a la nuca con una verga legüera. Culpa de esta terapia dejó de crecerle pelo en la nuca. La belleza jovial abandonaba a Nicomedes, y se parecía cada vez más a un Coso; sin resignarse se tatuó una cara en la nuca con la intención de hacerse reversible, pero no jodió a nadie con la bragueta para atrás. Los aldeanos lo reconocieron una tarde en que salía del Multiforro caminando de rambuyé, y le endilgaron:

¡Ahora te haces el Coso, andá afinando la gola, que esta noche tenés concierto de tripa hasta que hagas gárgaras!!!

Agobiado por la escases de mondongo, intentó suicidarse, primero con un marlo, luego con sal de frutas, y por último tirándose de espaldas de un tobogán del petit park de Orgoroso, logrando hacerse una ampolla en la huevera y un chichón en la frente de la nuca. Enterado de todo esto, su padre que nunca había conocido, se presentó una noche fusta en mano y lo cagó a lazos por pajero. Los hemorroideños, aseguran que por las noches aún se escucha el ¡Ay ay ay! del Coso en las noches de rituales en los boliches

Sin palabras. Manuscrito hallado en un Facebook.

PERDON CREI Q TODOS ME IDENTIFICABAN PUES ASI FIRMO TODOS MIS MAILS EN LA RED Y VARIOS SON MIS CONTACTOS EN OTRO FACE PERSONAL MI NOMBRE ES "EL FAUNO DEL CONTEINER"* Y HASTA 2008 TRABAJE EN SALTO. EL 2 DE MAZO DE 2009 TUVE UN GRAVE ACCIDENTE AUTOMOVILISTICO ACA EN MDEO. Y ESTUVE UN MES EN COMA, UNO EN CTI, LUEGO TUVE INTERNACION DOMICILIARIA. ME ... Ver másHICIERON VARIAS INTERVENCIONES QUIRURGICAS, UNA TRAQUEOTOMIA, TUVE ESCARAS TU VE Q VOLVER A APRENDER LO Q YA SABIA. TUVE VARIOS PAROS RESPIRATORIOS. COMO SECUELAS PERDI LA VISION DEL OJO DERECHO, TENGO TROMBOSIS, MOVILIDAD LENTA, AMNESIA ETC. POR ESO NO RECUERDO QUIENES SON O NO COLEGAS Y SOLO RECUERDO GENTE Q VOY RECONOCIENDO EN REENCUENTRO O CHARLAS .
DISCULPAS POR DECIR TODO ESTO PERO COMO NO SE SI ME CONOCEN O NO LO DIGO AUNQUE PUEDA RESULTAR VIOLENTO.
*Aquí se suprimió el nombre por el Apelativo.

sábado, 12 de junio de 2010

Traducción al portuñol de la biografía apócrifa de " Sinsinira Lamelargas"

Naceu nas afueiras das canteiras do parque Rodó num depósito sucio ,bastiau da cidadi velha. Foi frotadaza con esponjhinia de aluminhio y moito amor. Seu pai é o Velho Barreiro qui traficava canhinhia do membrillio,gohiabada adulteirada ,polho doblepeshuga y macacao du nordeste pra os rituais de origem celta y macumba de chacra. Sua mai foi a primeira brasileira no parir o fibroma mais grande do mundo,galera!!! Balvuceaba sons guturais com faltas d'ortografía.Depois de recidir em Pelotas fundao a Igreja Universal da Verdade Revelada por Tita Merelo y Pelé. Seu profeta do macaco é Ronaldinhio do Tremendao Pao.

Ojhe habita no Uruguai levada com a enchorrada do Barrio das Láminas. Traficou pelucas de estopa de barbinha é choclo na Espanha,botas do caballinho, charabao culheao, guante de verija de indiao, camisinhas do piel do gausho, y rajha de chanchao. Uma nova enchorrada leva pra Salto, dondi seu oficio prostibulairao foi aplatillar as nalgas with mandiocas no poso.

A enfrentamento com os livros teim bravas consecuencias: mutase em nivelungo das pradeiras afeitadas, depois leió Kafka é mutao em cascarudo canastao,é bishinhio bolitao. O comsumo da mugurusa com membrilho e dolce de leite com gorgolhos provocao seu lividanÇa mancevandoce con Florence Natingalhe. Éste migrou a Europa, elha trafica seus favoires nao boliche, de alhí seu apelitao de "Nené,a bolicheira do Omahuaca".

Um ratinho depois invadeu la Europa com seu chiripá nel hombro, é o cojudo na nuca. Escriveu: "A marabunta na ralha","Meu rascadeiro ta vermelho", "Transpiracao da vulva" e "A porongonha homicida" (relato policiao). Volta ao Uruguai com Nightingay, comvertida na manceba dele. Adicta ao suco da tarangoana y as livrinhos do Nuvo vencidinhos se manteim internada no Cerpi do litorao em bolas e com botas de goma.

Biografía apócrifa de Cucurucho Dorrego. Primer psicopedagogo en dos ruedas de Cañada Yaciretá.



Los primeros datos fehacientes de esta personalidad bucólica yacen en el parte diario del último campeonato regional de carreras de embolsados en Tranqueras, donde figura como zurcidor en el boxes del prestigioso evento.
Supuesto hijo del matrimonio aeróbico compuesto por Roberto Quematutti y Fátima Comanechi, se desconocen datos sobre su niñez aparentemente sombría por un suceso de pediculosis en el ombligo y un tratamiento de vahos de marlo, lo que explicaría su personalidad explosiva y batarás. En el horóscopo del Parque Arriague, en Salto, es Pija Boba por un tic en el duodeno que lo hace proclive al susurro y al traje de baño.
Cucurucho emerge de las tinieblas como precursor de los grandes criaderos de chingolos cantores de la quiniela matrera en Parada Argolla. Con viento en la rabadilla domesticó un cuarteto de sábalos engominados para regentear el Habitab de Pandule y tuneó un gallinero para proteger Tupamaros de las Olimpiadas para cuadrúpedos del ’75.
En el año 1980 fue convocado por Galtieri para afeitar patovicas y de aquí en más su vida fue un sin fin de aplausos y besos negros. Conocido en el desierto de Atacama por formar el gran coro de chifladores para adentro, Cucurucho transformó el canto de cámara incluyendo un bidet con resonancia, que más tarde utilizó como sidecar de un chancho a contra pedal. Incursionó en la ingeniería contribuyendo de manera decisiva al incorporar el espejo retrovisor al iglú, innovación que ya había imaginado Le Corbousier en un baño turco. Otro de los grandes aportes a la industria de la goma fue el tapón para la bolsa de agua caliente y bolsillos para los trajes de hombre rana. Estudió karate cubano con Luis Cubilla en Cerro Choto y fabricó el primer kimono con lentejuelas, esto le generó problemas con los aldeanos que le mandaron un ramo de soretes navideños vencidos y una nota que rezaba: te vamo a dejar el orto bailando la tarantela.
Cucurucho emigró entonces a los humedales de Paso Guerrero y entabló relación con el Boquete Arismendi que conocía la zona y era cartógrafo de canaletas desde el 85, año en que gracias a una amnistía pro tuberculosos pudo establecerse en la localidad de villa Tu vieja en cuatro. Trabajó, Cucurucho, como arrimador de brasas en los asados del pueblo y no le faltó oportunidad para componer varias baladas para oboe con papada, las más conocidas fueron editadas por la discográfica El tero virgo records: El sabañón culero; Tristezas de palo duro; Letanías por marnofler; El mudito se regaló y Conquista en cuatro patas. Mientras componía sonatas y madrigales para la paisanada no descuidó el diseño de uniformes para tambos, fue así que incursionó en los guantes de guasca y el pasamontañas de goma para ordeñar toros manfloros. En el año del bisiesto japonés lo invitaron al certamen criollo del zapateo con alforjas.
Años más tarde Cucurucho buscó querencia con la Gaviota Luzardo que lo terminó abandonando por haberlo encontrado abotonado con una regadera, esto le provocó una angustia que no pudo superar y se afeitó a contrapelo debajo de una rastrojera. Los aldeanos le fabricaron un mausoleo de porongas, en Orgoroso, donde siempre arde una virola en su honor

miércoles, 2 de junio de 2010

Biografía apócrifa de Antagónico Balbucea “El chiflerol vascuence”

Oriundo de los pajonales del P3, desde chico sedujo por sus artes oratorias recitando novelas rusas decimonónicas en un sulky de mierda y fue renombrado como “Elmozar de Pandule”. Inauguró los géneros cielitos-punk y el rap de la chamarrita. Saltó a la fama con canciones como: “Me persigue un matorral” y “Sin llavero no hay cojinche”, encumbrando el atore de chicharras. Orquestó el primer camponeato sonoro para el remache de soretes, perfeccionando así el repulgue de la virola y se enriqueció vendiendo manuales hot para escupir arriba de un árbol.
Unido a “Marujito Latapitera” se inspiró en la cisterna y diseñó el primer poncho patria con solapa y bigotera brasier, cuya edición limitada adquirió el alcalde puto de Orgoroso para obtener la majada más chic de ovejas trasandinas. Llegó a crear la pasarela más renombrada en los boliches de “Paso Fiashon” con el victoria secret para chanchas robustas y fue la locura de la paisanada granienta. En el barrio “Flor de lis” tuvo éxito dirigiendo el coro de boca de tormenta y se consagró con una comparsa de caranchos y matracas, interpretando la tarantela para cuadraplégicos.
Perseguido por la suerte se dedicó a vender helados de polenta para bizcos huérfanos, luego incursiona en la filología de catre para gente al pedo y define al chorizo como: “Sustantivo. Dícese de aquello que no es morcilla, ni butifarra, ni frankfrurter y que constituye la canasta básica del tupamaro culo roto”. Luego define al negro como: “Sustantivo. Parte del sorete no comestible. Dícese de aquella cosa no limpia, que no es mono, ni subibaja, ni morrón pasado y que aún no cayó del árbol”. Embalado en la definición por negación continuó con hombre: “Sustantivo. Dícese de aquello que no es planta, animal, cosa, mujer, ni perro, ni petiso, ni negro, ni puto, ni judío”.
Se desconoce su paradero pero comentan que se lo vio chiflando bajito y cagando contra una puerta, estreñido hacía guiñadas en braile a las dos de la tarde, mientras Don Mormazo le aplaudía las nalgas con un borocotó. Los aldeanos extrovertidos lo apoyaban con pancartas: “Te vamo dejá bicho bolita de zopetón”. Otros dicen que le afila los garfio a Cachito “una exquisitez” Armentano, todos los domingos a las nueve y cuarto. Se sospecha que escribe los chistes para Omar Gutiérrez y acuñó la máxima que es el juramento Blandengue: “El único animal que te ladra al pasar es el perro”. Los últimos registros demuestran que se encontraba confeccionando el himno y la bandera para Z.A. (Zezeantes Anónimos).

Biografía apócrifa de Pocilgo Curiata “El monaguillo corneta”



Pusilánime servil desde el feto ingresó de rodillas a la senda de la fe por orden alfabético, fue su primera entizada canónica de lomo y lo bautizaron como “mesita ratonera”. Se desempeñó como deshollinador felatero y casi consiguió el guiness, quedando segundo, por serias dudas sobre su clasificación antropológica o escala zoológica. Igual lo homenajearon disfrazado de superman con las tetas llenas de leche. Esa noche sonó la célebre tocata “ribetero cósmico”, interpretada por los Curbelitos en una peña universitaria de enfermería.
Fue reclutado por la “Iglesia de los más pajeros desde los primeros días” como el califa “Catita”, allí bordó innumerables braguetas traseras destinadas al cotillón de partuzas para negros culo roto. Conoció al sátiro “Tacha meloso”, con quien entabló apareamiento y salió peinado “como vaca que se atracó con guasca”. Los aldeanos, desilusionados por sus virtudes mansfloras, le hicieron conocer la viga de queso y cinchándose las pelotillas aullaban: “We going to the cabresto reventando and displayed la acordeona” y “Vo cagón te vamo a tizná lo arcabuce”.
Empalecido en verga lo remontaron hasta “Villa hemorroides”, que en ese entonces era la única cuneta nudista para muertos de hambre. Se le atribuye la performance :”No se le escupe el culo a un hombre” (se arguye que sus denostadores precoces lo difamaron por puto).
Fue precursor de la doctrina “Venadotiragoma”, luego imitada por mapuches, derviches y todo ser oscuro portador de la peste “Sobacoína”. Dicen que los aldeanos le dieron alcance, lo rayaron y se lo fumaron en el boliche portuario “Perla negra”. Otros dicen que la reencarnación de Fructuoso Rivera lo hizo desaparecer en una operación secreta denominada “Duende fétido de Nepal” o “Pañal cagau”, como se conoció en la obra inédita de Barrán: “La verdadera historia de los tragaleches criollos”. Así lo retrató el laureado pintor de la patria Juanito Guayaquillo, creador del equipo multimedia “Salto me queda chico”:

domingo, 2 de mayo de 2010

Aporte en el marco de "La construcción del Fauno"

Biografía de Totorico Luberiaga “El libador de volquetas”


Texto hallado adentro de una rosca de chorizo en Pueblito Celeste a finales del siglo XX.

Bautizado bajo el nombre de Totorico, lo encontraron debajo de una cancha de futbol cinco con una nota que rogaba a uno de los goleros que lo protegiera y quisiese con devoción. Su progenitor, Waldemar Albornotti, arquero del Club Atlético Pare de Sufrir se lo encargó a un domador de teros cimarrones del circo criollo Big tits entretainment, que lo crió a base de yogurt poronguero “Te Siento” y pan de molde “rabadilla”. Esto le jorobó las amígdalas hasta su adolescencia habiéndose curado gracias al vaho de neumático para cuadripléjico, rodado 26. Fue allí, en su primera mocedad, que Totorico se dedicó a las artes escénicas componiendo performances para latones de mimbre. Algunas de sus primeras obras fueron registradas en las actas de la corte electoral de Pandule bajo títulos como: El dedo en la llaga (intervención cultural en talabarterías); La Laura la ladea (gesta épica en piscina inflable) y Me la manduco (revelador musical infantil). El éxito obtenido le generó serios inconvenientes con el entrenador de las gallinas amazonas del circo criollo y fue expulsado junto con un chancho con vincha miembro del staff subversivo de Luberiaga. El gran sufrimiento que le provocó el ostracismo lo llevó a ponerse un pirsin con un carozo de níspero en la mollerita a fin de ocultar las imperfecciones de su cráneo y logró cambiarse el apellido por el altisonante e inolvidable Alborgnoqui. Tutancamóm Alborgnoqui, nombre por el cual fue conocido en los círculos culturales más selectos de villa Telechea, estudió peluquería con el Pájaro Cansanni y frustró su carrera cuando, en el último examen, tuvo que hacerle el cavado al Cococho Álvarez. De ahí en más, arrastrado por la angustia, cayó en el consumo frenético de pasta dental y caramelos de calostro. Recluido en una tatusera de Cañada Ojete escribió sus memorias tituladas Nostalgias por la Everedy; también arriesgó suerte y arandela con el poemario Apología del ruleman y Alergias Bigotudas (tratado neo marxista). Fue citado como jurado en el desfile de moda en cámara lenta, de la pasarela Stanislavky en Quebracho y lo denunciaron por mirar de pesado a un cascote. Envalentonados por el desaire los aldeanos profirieron insultos tales como: “te vamo a hacer un enema con licuado de verga” o “entregá el buche, putita”. Tutancamón escapó camuflado en un carro de goma disfrazado de Gerardo Zucotti.
Ya en su adultez perdió la cabeza por una garrafa de trece kilos y se inyectó dulce de membrillo en el orto a falta de siliconas, tradujo al hebreo The Wall y fundó un club de capoeira con patines en la terraza de un contenedor. De aquí en mas se pierde rastro de Tutancamon Alborgnoqui aunque se registran apariciones en el registro civil del chaco santafesino; cuentan algunos vecinos que lo han visto toreando sapos los días de humedad.

"Laurito Mochica” – el encantador de faunos –

Laurito Mochica” – el encantador de faunos –




Esta entidad de los montes tuvo su primera manifestación en la fiesta “La 4 queso” y raudamente se incorpora al panteón olímpico del pueblo “Caldo de calostro”. En el MEC de Paso Fialho se presentó como “avistador de soretes” y vecino del matrero Mc Callister. Una tarde fumando barba de ojete, marca “Ña María”, implementó los viajes astrales haciendo equilibrio en un alambrado. Ahí nomás se proclamó virrey y pasó a ser conocido como “El tapita” - the third -. Su linaje fue sacudido en todas las tatuseras de la Cisplatina, fue así que acuñó la frase: “lo que ta vacío hay que rellenarlo” y se retiró a moteles de invierno, allí se dedicó a la elaboración del “Primer manual astrológico paisano” en que el agujero negro siempre resulta ser el compañero. La fama lo tildó de comilón pero aprovechó para fundar una escuela de teatro para pederastas amateurs, la rutina lo sumió en la desesperación ya que el protagonista siempre fue “El legüero” (una entidad mágica que acomodaba niños en los cines y por ser el más dotado se pensionó de rellenador vitalicio).



Escapando a los fanáticos del relleno pasa una temporada pescando mangorchas. Una mañana cazó al fauno Albornoz que había “trancado el chichón en una horquetita” y lo teatralizó en su afamado sainete: “Le enticé el lomo al fauno”, donde Albornoz revolvía una lata con mazorca de hombre por 49 segundos y estaba toda cagada. Le siguió “El bordado macho” en que Mochica seduce una bigoñas mientras el fauno borda un cuero de chancho durante el día y se lo frota a la noche. Hizo de mimo didascálico parado en un poste cada 25 de agosto para festejar el regreso de Pimpinela y cantaba: “Je renegret grerrien, grrr” (*). El fauno alcanzó la fama en “El monólogo de la pelotilla” que consistía en rascarse la mollerita en el rincón de calle Blanes y el Parque Solari. Se presentó en la bienal de “Los cojudos vivarachos”, nombre que homenajea tres gauchos putos que hacían de chiflados. Presentó la obra vanguardista: “El sorete toma la carpa” (Thriller), conocida en Surinam como: “Avatares de un sorete licencioso” y “Angustiau como sorete en carpa”, se observó la influencia de Kierkegaard en su peinado. Junto al fauno hicieron las delicias de localidades bulliciosas, metrópolis en continuo crecimiento como “Tanga e criollo” y “Piola pa chorizo”. Improvisaban en arroyos, baños químicos, chiqueros, catres de paisanos tragaleche y hasta realizaron una presentación aeróbica en un níspero.



Una noche el amor partió como parten las patadas, el frío y la ventisca de villa Poronga hizo que el fauno peristáltico temblara como macho y se soltó de la pata del catre, arrastró sus cadenas hasta paraje “Comehombre” y nadie volvió a saber de Albernotti, su seudónimo cariñoso). Mochica, perdido y desconfiado, se unió a la troupe de “Marta Peralta y sus genes vivaces”. Fue perseguido y humillado por los aldeanos que se manifestaban con canciones de protesta sobre el elevado precio del choripán, el medio litro de tinto y el jabón (acérrimo rival de estos soñadores de pelotudeces). Alucinó en los matorrales de pitanga y le tarareaba Black Sabbath a una pajarera de monte, se le llamó el “Barrabás mansfloro” porque bailaba cielitos con discos de Queen en las cantinas de testosterona campechana.

(*) – fue un invierno de la gran puta.

Golondrino Meirelles – El Jaker del Parque Indígena –

Golondrino Meirelles – El Jaker del Parque Indígena –




Este ser de múltiples apariciones, sobre todo nocturnas y con calzoncillos embretados, saltó a la fama de las crónicas fronterizas por comerse un postrecito de mierda en el canal local de villa “Lagarcha”. Famoso intrépido del deporte sacatripa y avistador de bolivianos en celo. En sus apariciones se informa que causaba la varicela y garrón debajo de churros a puro beso negro y dedo gordo de hombre. También fue conocido como el chinga Jaume, destacado bailarín y concertista de pinico inflable, contaba con éxitos como: “fumigame la tacuara” y “mandíbula de enfermero”. Bailaba arriba de los chinchulines calientes con medias de nylon, ganando el mote del “mataqueso”.



Viajó hasta Uruguayana en sulki para comprobar la rotación de la lupa de plástico y las afinidades colectivas de los enanos que escupen en los balcones a los cuidamoto. Un día se compró una vaturé con cama paraguaya y a contrapedal para hacer novio en Paso Cementerio con un paisano puto que apodaban como Eustaquio Vergamocha, conocido esquilador de tajamares y sobador de lomo de nutria bagual. En su mocedad se movilizó por un Mevir en Paraje del Orto y compuso el jingle: “Vamo Mevir, vamo nomá que me van a coger los Taitas”. Fue malinterpretado por el paisanaje debido a su profundidad lírica y el cuestionamiento a las fases lunares de pueblito “Tropezón”. Hastiado se enfrascó en la perfección de la butifarra y bagayeaba laxantes vencidos para tartamudos con dislexia en UHF.



Cuentan que lo bajaron de una pedrada por pajearse en la terraza de la intendencia de Fraile muerto. Entonces se sintió un superhéroe y se tatuó en los pezones la papada de Ofelia Piegas, producía chanchos con acoplados que tenían un grupo de punk pre-socrático y los cambiaba por gorgojos para remontarlos en verga. Fue un encantador procaz de fideos cucusú y halló unos mehires de sorete en las cuevas de Algorta una noche que amancebaba un compañerito de la escuela. Dicen que se enriqueció y se operó las nalgas para lucir sedoso. Se lo vio esquivando teresos en la tormenta del 2003 cuando llovió como la concha de tu madre.

“El Pardo Albornoz”

Biografía de “El Pardo Albornoz”

Este personaje pertenece a los mitos urbanos de Paso Potrero. Por lo que varios mitógrafos del lugar no han podido hacer otra cosa que recopilar composiciones orales sobre El Pardo. La mayoría de las canciones lo presentan como hijo de La Comadre en chancletas (otro personaje mitológico de Paso Potrero), y de Segundo Eunuco Primero (picador de tabaco del período épico de Pirarajá)

Los versos que narran el nacimiento y niñez de El Pardo, cuentan que la madre queda embarazada por generación espontánea por la mezcla de tabaco picado y aserrín de sorete de lobisón doméstico. La parición se produjo sobre una hamaca boliviana tejida por el marido, con pelo de rabadilla de la vieja y piola de catre. Amamantado a sopapos, el pequeño Albornoz creció en pocas semanas al punto de aprender a gatear rápidamente y salir a recorrer los campos aledaños, los lugareños más viejos aseguran que varias mañanas fue encontrado en duermevela culo para arriba contra un poste de ñandubay. La adolescencia fue tortuosa, ya que la práctica de gateo entre los yuyos se hizo costumbre en el muchacho, lo que le valió el apelativo “Fauno”, por lo que los pares de su edad aprovechaban para molestarlo y abusar del efebo Fauno cada vez que era encontrado contra el poste de ñandubay. El cansancio y la abulia de la vida telúrica, lo hace emigrar a la ciudad y estudiar literatura, especializándose en la poesía existencialista en la cultura de barrio La Espada.

Poco se sabe de la vida del Fauno en el período que va de los 28 a los 40 años. Las composiciones populares que se encontraron lo sitúan ya a los 40 años aproximadamente, y dentro de un contenedor. Los poemas llevan por título: El Fauno del chichón agreste; y, El Fauno en su contenedor. El hallazgo de tales documentos, es mérito de un historiador de barrio La Espada, quien interesado por reconstruir la historia del barrio, ya que tal barrio fue conquistado varias veces, destruido, y reconstruido sobre los mismos cortes de rancho 9 veces, se asegura que en la 5ta reconstrucción del barrio se sitúa el pasaje del Fauno por aquél lugar. Hay quienes sostienen que el historiador no hizo hallazgo, sino que fue un biógrafo del Fauno y que éste fue quien le habría provocado el chichón al amansarlo contra una horqueta en las domas del prado. Laurito Mochica, es el nombre de tal historiador, que es registrado en los versos como El amansador de Faunos. Es decir, varias características apuntan a que Laurito Mochico es aquel amansador nombrado en el poema, uno de los ejemplos que asocian a Laurito con el Cazador es el hecho en que coinciden en la cría de un pescadito como mascota.

El segundo poema, enfrenta al lector con El Fauno lleno de chichones y morando en un contenedor, el protagonista es rescatado y alimentado a guiso con inflador y enemas de te rojo. Aquí se produce un nuevo vacío pero esta vez producto de la ausencia de texto, el fragmento siguiente muestra a un Fauno babeante y enclenque. Recluido en su contenedor se dedica a tañir la pandereta bigotuda y contemplar la manija del lado de adentro. Ensimismado se descontrola y se tatúa la cara de Marosa en los pezones y se depila las verijas como un acto extremo de protesta contra la política económica rawlsasiana aplicada por el FA. El poeta Dorado, es quien lo acompaña en el periplo que lo llevará al consumo desmedido de licuado de bergamota y fideo cucusú. El resto de la obra se ha perdido, o aún la tiene Laurito.